Un riesgo sin seguro | El Sónar – Ignacio Aréchaga


Todo son condicionales e hipótesis, pero suficiente como arma arrojadiza en la lucha partidista. Siempre que en España una catástrofe se convierte en palanca política, al final lo de menos es lo que digan los tribunales. Como ya ocurrió en el caso del hundimiento del Prestige, también en el caso del Yak-42 la Justicia ha acabado eximiendo de responsabilidad penal a miembros de la Administración que fueron acusados de negligencia. Durante años fueron víctimas de un desprestigio mediático, por el que nunca serán resarcidos. Pero la verdad ya no importa, si la turbulencia mediática ha sido eficaz para liquidar a adversarios políticos. Es un riesgo de tergiversación contra el que no hay seguro.

http://elsonar.aceprensa.com/un-riesgo-sin-seguro/

Anuncios